Terapia con Vino

El vino ha formado parte de la cultura humana desde hace más de 6.000 años. A lo largo de sus diversas étapas evolutivas, el hombre lo ha considerado un placer para su paladar, una ayuda para la convivencia y también un elemento con propiedades que benefician su salud.

Hoy en día numerosos estudios han servido para corroborar algunas de esas propiedades dadas a conocer hace miles de años.Pero es evidente que estas propiedades se expresan mejor cuando la calidad del producto es excelente.

El consumo moderado de vino tinto de forma regular puede prevenir enfermedades coronarias y algunas formas de cáncer. Los componentes químicos que se cree que son responsables de este efecto preventivo del vino son las catequinas, también conocidas como flavonoides y relacionadas con los taninos. Las catequinas presentes en el vino se cree que funcionan como antioxidantes, que previenen que las moléculas conocidas como “radicales libres” dañen las células. Una forma particular de flavonoide, llamado procianidina oligomérica, se ha demostrado recientemente que previene arterioesclerosis.


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